| La Cilindrada |
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Seguramente si hoy preguntásemos a cualquier conductor de la calle, cuál es la cilindrada de su coche no sabría que responder. Quizá hace algo más de 20 años que la cilindrada dejó de tener importancia.
Hubo una época en la cual la cilindrada marcaba la categoría y las prestaciones de un coche. En la motorización española de los años 60 y 70, fue uno de los datos más relevantes a la hora de comprar un coche; posiblemente más que la potencia absoluta que rendía un motor. Los coches con el tiempo en esos años, iban creciendo en tamaño y en cilindrada. Unos años más tarde del Seiscientos y del Cuatro Cuatro, las marcas nacionales ofrecían modelos con cilindradas similares. Era la época de las berlinas medias familiares, que contaban con 850 cc, véase el caso del Seat 850, o los primeros Renault 4.
Unos años más tarde se impusieron los motores de un litro, para poco a poco metidos en los 70, los motores con 1.200 cc, representaban la berlina media. Un Citroën GS, un Simca 1200, un Renault 12 eran algunos buenos ejemplos. Pero a su vez la cilindrada estaba ligada a la potencia del coche. Un motor 1.200 rendía en torno a los 60-65 CV, un 1.600 tenía una potencia entre 85 y 95CV aproximadamente, un dos litros tenía que pasar ampliamente de la mítica cifra de 100CV. Esto fue durante muchos años un aspecto de vital importancia a la hora de adquirir un coche, y era frecuente escuchar la frase "¿qué cilindrada tiene?", marcando al fin y al cabo, la categoría del coche más que por el tamaño y prestaciones absolutas.
Con la desaparición progresiva de los carburadores, por los sistemas de inyección, ante la obligatoriedad del uso de catalizadores, unido a los motores con culata multiválvula, y turbocompresores, la relación que existía entre cilindrada y potencia se descompensó. La inyección electrónica hizo que la potencia conseguida subiera considerablemente respecto a un motor de igual cilindrada alimentado por carburación. Si además, se unía una culata multiválvulas, (las “16 válvulas” marcaron una época), la potencia crecía aún proporcionalmente más. En el mercado se podía encontrar un motor Volkswagen 1.600 con inyección monopunto y 75CV, y un motor Honda 1.600 con 160CV inyección eletrónica, multiválvulas con admisión variable. En ese momento la cilindrada dejó de tener el sentido de antaño. Este hecho queneró que de los letreros de los coches en aletas y maletero donde indicaban la cilindrada bien en litros o centímetros cúbicos, desaparecieran. Lo que estuvo tan de moda durante muchos años, indicar que cilindrada tenía el motor que se escondía debajo del capó, pasó a ser historia
Durante muchos años, y también en la actualidad, la cilindrada ha estado y está supeditada al régimen tributario. De ahí que en muchas ocasiones haya habido cilindradas raras, o incluso falsas. Algunos
Con las nuevas medidas anticontaminates, la cilindrada vuelve a tomar un papel fundamental. Sin embargo sigue y seguira oculto este dato entre los clientes, usarios medios y profanos. Estas nuevas normativas han hecho que haya una revolución en los motores de explosión, como la ha habido de otra manera hace 15 años en los motores de compresión (Diesel). La nueva moda son motores de baja cilindrada, con sofisticados sistemas electrónicos, de alimentación, ayudados de todo tipo de compresores que suplen esa falta de par y potencia por pérdida de la cilindrada. Hoy con un motor de 1.400 cc, se consigue la misma (o más) potencia que hace 5 años, con un motor
Muchos añoramos y nos gustan los coches que relacionamos su andar, sus prestaciones, por la capacidad cúbica de sus cilindros. Una época que posiblemente ya no vuelva al mundo del automóvil. Muchos seguiremos teniendo en la cabeza, lo que significa y anda un 2 litros, o lo que puede dar de si un mil trescientos bien llevado.
Pepe G |



