| Un Seat 1500 con plásticos en las puertas. |
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Hace unos días me llamó mi amigo Guillermo para preguntarme si podía ir con mi plataforma a recoger el coche de un amigo suyo, porqque lo quería traer del pueblo a Madrid para repararlo. Lo primero que pregunté fue qué coche era, a lo cual me respondió: “Un 1500 impecable que lleva 20 años parado, y lo van a llevar a mi taller para revisarlo y pasar
Al cabo de un par de días llamo al dueño para preguntar dónde estaba el coche, sí se podía mover, dónde había que llevarlo etc. En un par de llamadas más, ya estaba todo acordado, y quedamos el siguiente domingo para ir a rescatarlo.
Tocó madrugón de los buenos el domingo y carretera, bastante carretera, no sólo km, sino por preciosos parajes con reviradas carreteras, ideales para pasear con un clásico, excitantes para un rallye de regularidad, pero no las más cómodas para ir con una plataforma de
Durante el camino, iba pensando en cómo estaría el 1500. Nunca he tenido uno, pero sí que tengo amigos con Seat 1500, alguno he conducido, y me han contado los pros y contras del modelo. Además el viaje era gran parte por tierras numantinas, donde todavía me traen más recuerdos de los milquis. Hace once años estuve en su concentración nacional en Soria, y de esa tierra son dos muy buenos aficionados al Seat 1500.
Llego al pueblo, mejor dicho, aldea donde había quedado con Carlos, el propietario del 1500. El lugar para subirlo no era sencillo, pero enseguida encuentro una solución para cargar el coche con seguridad en medio de la travesía del pueblo, confiando que no pasara ningún paisano en coche durante la opeación para no molestarlo, como así fue.
Carlos abre una especie de pajar o mejor dicho, almacén de prendas de vestir o telas, como indican las pinturas gastadas de la fachada, de una céntrica tienda en Madrid. El almacén es una perfecta cochera para guardar y almacenar coches. Al fondo reluce el 1500, el cual ayer bajaron de las borriquetas en las cuales estuvo subido durante 20 años. Yo calculo que más. ¡Cómo esta el coche, está muy nuevo!. Me voy a mirar la aleta trasera donde todos los 1500 tienen su habitual podrido y ¡está intacta!. Me voy a mirar la otra aleta y está si que tiene la denominación de origen de todo buen 1500 sin restaurar. Bueno, que me caliento y hay que sacar el coche de aquí. Indico a Carlos y dos vecinos más que estaban, cómo íbamos a proceder para sacar el coche a la calle y llevarlo a la mitad de la aldea.
Una vez sacado a la calle con la luz del medio día, el coche está más bonito y reluciente. Total que me pongo a dirigirlo para montarlo en el remolque, y mientras lo amarro en la plataforma, su dueño empieza a contarme cosas del coche. Que si fue de su tío, que era soltero, que lo utilizó muy poco, que cuando murió me lo quedé yo, que tampoco lo usé mucho, pero antes de echarlo a perder lo traje al pueblo y aquí lo he guardado. En ese momento se da cuenta del podrido de la aleta y me pregunta qué arreglo tiene. Le respondo que es un mal típico del modelo, pero un buen chapista se lo arreglaría bien, pero que la solución es cortar ese trozo de chapa, no repararla.
Sigue su animada conversación. Los km que ves son los reales; no me había fijado y cuando me acerco para fijarme, Carlos me indica que 52.000. “Mira, ayer le quité este plástico del interior de la puerta. El resto están puestos todavía desde el año 69…Cuando lo guardé además de las borriquetas, le impregné de una especie de vaselina a todos los cromados…”
El modelo es un bifaro de los primeros, totalmente original, sin que le falte un detalle, bueno por poner un pero, las escobillas de los limpias no son cromadas pero lo acabarán siendo. Carlos es consciente de su originalidad y me comenta que hay una única cosa no original, el porta matrículas delantero, que es un precioso accesorio de la época.
No puedo resistirme y le cuento a Carlos lo bien que tiene conservado el coche, que es muy poco usual encontrar un 1500 en ese estado. Después de unas fotos de rigor una vez cargado y listo para continuar el viaje, nos despedimos y quedamos vernos en un futuro en Madrid.
Durante el viaje de vuelta me vino a la cabeza la página web de milquiweb. Una página muy completa sobre los milquinientos, realizada y desarrollada por un aficionado. La publicó hace unos diez años, pero aunque está colgada, lleva bastantes años sin actualizarse. En la introducción a esta web, relata un sueño que tuvo el webmaster. Se quedó sin gasolina una noche tormentosa. Paró a solicitar auxilio y pedir algo de gasolina, y un chico le hizo pasar a un pajar donde descubrió un Seat 1500 prácticamente nuevo, con los cromados intactos y escasos km, propiedad del padre del chico que le ofrecía gasolina, fallecido al poco de comprar el coche. Al final el protagonista se despertaba.
Quizá he tenido la suerte de encontrarme con ese pajar. Eso sí, con propietario orgulloso y con muchas ganas e ilusión de ponerlo en orden para volverlo a disfrutar. Es la primera vez que veo un coche con los plásticos de origen en las puertas interiores. El interior necesita una buena limpieza. El vano del motor también sorprende. Seguramente un buen petroleado haga que quede reluciente. Los cables de bujías son los típicos originales, con sus cables finos y capuchones de baquelita. Le queda un buen trabajo por hacer para poner todos sus órganos al día, ponerlo a punto y fiabilizarlo. Una bella durmiente que volverá pronto a rodar por nuestras calles. Cuando esté en orden de marcha, prometemos un reportaje para el disfrute de todos. Pepe G, junio 2011
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